Cuando Dios Nos Re-educa

La obediencia es algo que está constantemente en reto por cada cristiano que quiere verdaderamente servir a Dios. No es lo mismo que Dios camina contigo que caminar con Dios, como hizo Enóc. Cuando Dios camina con nosotros, lo hace porque nos ama y nada nos aparta de su amor, va a nuestro lado pero no necesariamente comparte nuestro rumbo o desiciones.

Cuando caminamos con Dios, es Él quien determina el rumbo, el paso y la dirección que debemos llevar en todo momento, sin distracción, sin explicación algunas veces. Es un acto de fé, de creencia, de convicción, obediencia total y ciega en el Creador del universo.

Por eso en ocasiones Dios nos dará reprimendas, algunas más duras que otras. El aprendizaje en los caminos de Dios se obtiene de la manera que un Padre lo haría, nuestra falta de madurez y experiencia nos llevarán a consultar, cuestionar y no seguir las directrices que Dios nos dá por nuestro, propio bien. Sueńos, profetas, predicadores y pastores nos hablan y advierten del costo de no obedecer, que pudiera incluir a los más cercanos a nosotros.

Es nuestra elección hacerlo de la manera más fácil, o aprender de la manera contraria. Recuerda que los pensamientos y planes de Dios para nosotros, siempre serán los mejores.

Pastor Julio Labrador

La Gran Comisión

Todo aquel que sigue a Jesucristo tiene la obligación de predicar el evangelio. No necesitamos ser grandes teólogos. Lo único que necesitamos es un verdadero encuentro con Cristo, un corazón dispuesto y una actitud de obediencia. El Señor continua enviando a su iglesia a predicar.

Vemos en el texto que leímos como los setenta fueron enviados a predicar aunque no tenían fama de predicadores, tampoco habían cursado estudios teológicos eran cristianos al igual que nosotros; muchos podemos llegar a pensar que no tenemos las aptitudes para predicar el evangelio, pero los requisitos para predicar son un corazón dispuesto y una actitud de obediencia, si tu dispones tu corazón y eres obediente tu puedes predicar, aunque creas que no podrás porque no sabrás que decir.

Por ejemplo:

“Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! Nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; Porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre?¿O quien hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego?¿No soy yo Jehová? Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñare lo que hayas de hablar.”(Ex. 4.10-12)

El párrafo anterior nos muestra, como Moisés temía hablar cosas equivocadas, algunos teólogos dicen que pudo ser que Moisés era tartamudo, pero el caso es que Dios le dijo que él le diría que hablar y que decir.

Otro ejemplo igual encontramos en Mr. 13.11 donde el Señor Jesús les dijo a los discípulos que no eran ellos los que iban a hablar, sino el Espíritu Santo. O sea el Señor nos dará las palabras correctas y necesarias para poder predicar el evangelio, recordemos es el Espíritu Santo el que convence al pecador de su condición delante de Dios y no las palabras que nosotros creamos correctas.

Las instrucciones que el Señor nos dejo son claras y precisas “Y le dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” Mr. 16.15. hay mucha gente que necesita escuchar del evangelio de Cristo Jesús, pero hay muy pocos dispuestos a hacerlo.

Hermano amado es necesario que tú como siervo, retomes esa gran comisión a la que fuimos enviados, no esperes que otros lo hagan, levántate y resplandece en medio de las tinieblas, Cristo espera que tu actúes, recuerda que es tu deber y no solo de los pastores, o evangelistas, o maestros, sino de todos los que hemos sido llamados a esa gloria eterna.

Él nos ha dado las herramientas e instrucciones precisas para hacerlo bien. El cristiano más gozoso es aquel que predica el evangelio. No lo pienses mas, empieza a predicar hoy mismo. Pastor Julio Labrador

El Oido Espiritual

Muchos cristianos creen que el oido espiritual es algo que toma tiempo, que algunos no tendrán o que su costo está fuera de su alcance. La verdad es que Dios siempre nos habla de manera que podamos escuchar con claridad sus palabras. El oido espiritual se activa si mantenemos la comunión con Dios, la oración constante en búsqueda de dirección y el deseo genuino de hacer solo su voluntad.

Aún cuando Dios hable por sueńos, por profecías, por la palabra o directamente, el oido espiritual abarcará todos los otros sentidos para dejar sin dudas el mensaje de Dios. Nunca dejará duda o poca claridad lo que escuches de parte de Dios, por eso le decimos oido espiritual a lo que llevamos luego al discernimiento, para que no surja ningún ápice de confusión.

El oido espiritual irá perfeccionándose con el tiempo, con las experiencias que Dios pondrá en el camino, con el Espiritu Santo puliendo ese sentido que te ayudara a evitar muchas caidas y dificultades que nada aportarán a tu vida ni la de los tuyos. Es la herramienta que amarrada al discernimiento, será de gran ayuda en la batalla que libramos dia a dia. Presto pues el oido, a la palabra de Dios. Pastor Julio Labrador.

La Ausencia del Padre

Desde nuestro desarrollo como nińos, jóvenes, adultos y padres, esa figura y ejemplo paternal es necesaria. Siempre nos dá un sentido de seguridad saber que está cerca.

La guianza paternal fué establecida por Dios en su palabra como modelo de orden social y familiar. En todos los aspectos de los hijos es necesaria tal presencia. Modelar un carácter y valores a quienes seguirán nuestros pasos es parte escencial en cada etapa de desarrollo de nuestros hijos.

Cuando falta el padre a nuestro lado puede causar preguntas e inestabilidad al entendimiento que vamos desarrollando desde la infancia. Jesús también experimentó tal ausencia, y preguntó la razón.

En ese momento, no podía estar el Padre, su santidad no permite el pecado cerca y Cristo llevaba todos los pecados de la humanidad sobre sí. La buena noticia es que por ese sacrificio ejemplar hoy disfrutamos la cercanía de nuestro Padre celestial. Aprovecha y agradece, siendo un buen hijo, honrando a Dios. Abrazo desde texas, Pastor Julio Labrador.

La Samaritana

Era la costumbre de ese momento que samaritanos y judios no se relacionaran por las diferencias heredadas de sus ancestros. También había razones religiosas que marcaban una diferencia entre ambos pueblos. Por eso el asombro de la samaritana al ser abordada por Jesús en la petición de agua, y por ser mujer.

En el diálogo vemos que Jesús sabia todo lo relativo a la vida de aquella mujer y aún asi trató con su vida. Ésta quería el agua de vida, reconoce la autoridad profética de Cristo y la convicción de su planteamiento sobre adoración al Padre.

Nuestra gran comisión de evangelismo a toda criatura debe ser sin excepción de persona, sea de donde sea. El amar nuestros enemigos es un acto de fé y obediencia a Dios. Simvamos a reflejar el rostro de Cristo, debemos tener la misma actitud hacia el prójimo, de amor, paciencia, bondad y compasión. Adelante, comparte de el agua que salta para vida eterna. Es para todos. Pastor Julio Labrador.

Sin Dificultad

Aún cuando Cristo fue especifico en que tendríamos aflicción en el mundo, la mayoría de los creyentes esperan un mundo perfecto y sin necesidad cuando deciden dar el paso hacia el evangelio de Dios.

Por las modas religiosas ahora decretan, declaran o pregonan un evangelio donde los problemas o situaciones difíciles no forman parte de su visión. Quieren hacer creer que estar limpio delante de Dios es sinónimo de cero problemas. Si así fuera, porque Cristo dijo que tendríamos aflicción?.

Sin las pruebas y situaciones donde se pondrían a prueba nuestro credo no hay crecimiento espiritual ni fundamento profundo sobre nuestras raíces de fé. Los mártires y muertes de los apóstoles dan prueba de ello. Venir a los pies de Cristo y abrazar su evangelio no significa vida perfecta.

Los problemas vendrán, las situaciones vendrán, los momentos duros también estarán, pero de igual manera, Cristo estar con nosotros en cada paso de nuestra jornada a llegar a un mar de cristal, al lado de Dios.

Pastor Julio Labrador.

David & Goliat

Recuerdas lo que paso con David y Goliat?, fue un hecho que impactó a toda una nación y más tarde a toda la humanidad. La seguridad con la que David enfrentó a el gigante es una muestra de como deberíamos estar en nuestro interior al saber que caminamos con Dios cerca de nosotros siempre.

Hay distintos tipos de gigantes, físicos, emocionales y espirituales. En cada uno de ellos hay puntos fuertes y débiles, listos para ser enfrentados como un reto o una distracción en tu camino.

Siempre habrá una manera de lograr la victoria ante uno de esos gigantes, en su mayoría, un buen análisis de cómo enfrentarlo es necesario. La convicción de que Dios es con nosotros nunca debe faltar en esta batalla espiritual. Seguridad, escoger el arma perfecta para combate, el tiempo perfecto y la dirección de Dios nos llevará a su punto débil y por ende a una victoria total sobre el.

No olvidemos que para conquistar los gigantes, debemos enfrentarlos y hacer nuestra parte en cada situación donde los encontremos. Con el miedo nada obtendremos, para avanzar en nuestro camino hay que luchar. Si Dios con nosotros, quien contra nosotros? Pastor Julio Labrador.

La Pequeńa Mentira.

Cada quien decide las palabras que salen de su boca, toda la verdad o una pequeńa mentira. El problema con esa pequeńa es que un dia estará al descubierto y pondrá en problemas al que la dejó salir.

No importa cuanto tiempo pasó en libertad al ser pronunciada, la pequeńa mentira puede tratar de destruir una gran verdad pero al final su intento será sin fruto. Por más pequeńa que sea, nunca se sostendrá ante los hechos que prueben lo contrario. Dios incluyó en sus mandamientos al pueblo de Israel que no debían mentir, sin exepción.

A veces esa pequeńa trae consigo amigas más grandes que ella y cuando nos damos cuenta, ya ha crecido lo suficiente como para llamar la atención de todo el que la rodea. No permitas que una pequeńa mentira, se interponga en los planes maravillosos que Dios tiene para ti. No vale la pena, no quiere ayudarte, no es tu amiga. Andemos con la verdad, la que siempre nos respalda. Pastor Julio Labrador.

Donde Estoy?

Nada pasa sin razón, Dios sabe perfectamente donde estás y como estas aportando a tu iglesia. No llegaste ahí por casualidad, en su momento verás que tan necesaria es tu aportación para la congregación, el pastor, y la obra que Dios está levantando en ese lugar.

A veces cuestionamos si verdaderamente estamos donde debemos, si es ahí donde Dios nos quiere, si es apreciada nuestra labor en pos de la visión que se desarrolla. Lo cierto es que aportar de la manera que lo hagamos debe salir de nuestro corazón genuinamente, sin esperar nada a cambio. Solo porque amamos a nuestro Señor y no tenemos con que pagar su amor por nosotros.

Tus dones y talentos pueden hacer una diferencia tremenda en el culto a nuestro Señor, igual si sirves en el templo en alguna posición que te permita reflejar el rostro de Cristo. Es importante tu aporte, tu ayuda, tu ánimo de servir, tu testimonio de servicio. Es un privilegio servir a Dios por medio de lo que hacemos en el templo. Haz lo mejor que puedas, con tu mejor sonrisa, en todo lo que hacemos, lo hacemos para Èl.

Pastor Julio Labrador.