La Confesión

Romanos 10:9 nos habla de la confesión pública que en algún momento debemos hacer para que el mundo escuche nuestra decisión personal de nuestro credo. Es un requisito a la luz de la palabra. Amarrado a creer que Dios levantó a su hijo para salvación nuestra, la confesión debe generar un cambio interior que muestre la firmeza de nuestra decisión.

Confesar públicamente nuestras creencias nos expone a los demás desde adentro, de lo más íntimo que llevamos como meta, como norte, como guía. Es parte de la reconstrucción que se va dando poco a poco, donde crecemos al paso que podemos llevar con la ayuda de nuestro Señor y Salvador.

Confesar también es sinónimo de aceptar lo confesado, de entender lo que nos afectó de alguna manera y es superado en el proceso. Confesando que Cristo ha llegado a nuestras vidas estamos diciendo que ahora caminamos diferente, hablamos diferente, pensamos diferente. No vamos sin rumbo como hoja al viento, ya tenemos dirección y propósito para la eternidad.

Permanece firme, nos va a costar, pero ese primer paso de confesión, nos dará el ritmo de una nueva canción en nuestro espíritu. Pastor Julio Labrador

Mas Su Palabra No Pasará

Desde los tiempos de la iglesia primitiva, los cambios en su desarrollo han sido variados y en distintos escenarios para la iglesia, que en este momento enfrenta tiempos duros y de grandes retos. La persecusión de cristianos, la inquisición, la venta de salvación por documentos, la exclusiva interpretación bíblica, las tesis de Lutero, y lo que vemos hoy en la linea de tiempo de poco màs de 2,000 años.

Pero Dios siempre se aseguró de dejar claramente en su palabra que la misma no cambiaria ni pasaría en su vigencia y propósito. Ni siquiera podria ser cambiada como han pretendido muchos. El surgimiento de nuevas ideas han provocado que se vea en los altares y fuera de ahi situaciones que nunca pensamos ver y que a la luz de la palabra nada tienen que ver con el plan de Dios.

Aunque fué dicho que ocurririan como señales de los tiempos, debemos aferrarnos a la palabra hoy más que nunca, a la verdad de Cristo, al propósito evangelístico de nuestra comisión. La firmeza que Dios espera de nosotros aún en el cumplimiento de esos tiempos es fundamental para nuestra buena batalla. Oremos por aquellos que han desvirtuado o perdido el camino, prediquemos la palabra a tiempo y fuera de tiempo, ya Dios lo ha dicho, su palabra no pasará. Pastor Julio Labrador

Cosas Mas Grandes

Sabias a lo que se refería Jesus?, se refería a lo ministerial, Jesus nunca hizo un gran viaje tan largo como los que se hacen hoy día al ir a ministrar a otros países, al usar la tecnología que disponemos hoy donde llegamos a otros países al otro lado del mundo. Donde podemos orar, interceder, unir nuestras fuerzas por una situación en Israel al momento por ejemplo.

Grandes cosas podemos hacer cuando creemos, cuando damos los pasos de fé necesarios, cuando nos esforzamos con valentía, cuando afrontamos los gigantes en el nombre de Jesus, cuando no miramos atrás, cuando nos subimos en la barca confiados en nuestro capitán.

Cuando resistimos la prueba y vemos su mano obrando, grandes cosas te aguardan a la vuelta de la esquina, adelante, eres enviado en medio de lobos, pero con el Señor de señores caminando delante de ti, solo cuida de no llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo. Los tiempos han cambiado y ya se cumplen tales profecías. Pastor Julio Labrador

El Paralítico de Bethesda

El paralítico de bethesda, llevaba 38 ańos en esa condición. Dice la palabra que muchos enfermos estaban cerca del estanque esperando el movimiento del agua por el ángel.Al momento en que Jesus le pregunta directamente por su sanidad lo que recibió fué una excusa.

Creo que muchos en la iglesia están en la misma actitud, esperan muchos ańos por que algo sobrenatural ocurra en sus vidas pero cuando Jesus les dá las herramientas o los pone frente a Él, le dan una excusa para no recibir su milagro o bendición.

No podemos permanecer inmóviles frente a las oportunidades de movernos que nos regala Dios por medio de su Hijo amado. Cristo te pregunta hoy directamente el porqué permaneces inmóvil ante las oportunidades y herramientas que te dá para Gloria de Él y del evangelio que predicamos y vivimos. De veras estás esperando un angel?

Pastor Julio Labrador

Perdonando en el Camino

Mateo 6:14 “porque si perdonas a los hombres sus ofensas, los perdonará a ustedes también vuestro Padre celestial”. Es natural que en nuestro caminar por la vida tengamos encuentros con personas que nos ofenderán en algún momento, familia, amigos, compañeros de trabajo, hermanos cristianos.

La diferencia de criterios en distintos temas pudiera llevar a alguien a pensar que puede ofendernos por tal razón, sin entender que podemos pensar de distinta manera en el tema en cuestión. Le sucedió igual a Cristo cuando comenzó a llevar un evangelio innovador a lo establecido por aquellos tiempos.

Es parte de lo pedido por nuestro Señor que aprendamos a perdonar, a entender a quien no tiene el amor de Dios en su corazón, a quien piensa distinto, aún en la apologética entre nosotros, debemos perdonar y reflejar el rostro de nuestro Señor y Salvador, Cristo. Recordemos que de igual manera hemos sido perdonados de nuestras rebeliones diarias. Adelante en Cristo. Pastor Julio Labrador

Apocalipsis 4

La narración de apocalipsis 4 nos describe el trono de Dios, sus elementos y las personalidades y seres allí presentes. Describe a detalle como está constituido ese trono, sus detalles de organización, de posiciones, de vestiduras entre otros detalles. Hasta nos lleva a imaginar el sonido de lo que allí se ve, colores y textura.

Delante del trono, siete lámparas de fuego, los cuales son los siete espíritus de Dios, SI son 7 y no uno como muchos creen. También se describe el mar de vidrio, cuatro seres y otros detalles espectaculares sobre el trono de Dios Padre, sentado en el. También nos detalla que a Dios Padre, también se le dice Señor, como en el antiguo testamento.

Y la adoración en ese momento es exclusiva para Él. Todas las cosas fueron creadas por Él y por su voluntad existen. Es el mismo trono que está en Génesis cuando Dios habla en el proceso de la creación. Lo más impresionante de toda la narrativa detallada y precisa es que al recibir al hijo de Dios, nuestro Salvador, recibimos la oportunidad de un dia ver y estar en ese trono hermoso adorando a Dios. Una experiencia que bien vale cualquier sacrificio que estés pasando, adelante, ya estamos cerca. Pastor Julio Labrador

El Buen Pastor

Muchos son los deberes de un pastor en la congregación, no solo cuidar y ayudar en la vida espiritual de cada oveja, también la parte administrativa de la iglesia y los detalles que ello conlleva. Sin la ayuda adecuada pudiera ser un gran reto cada tarea. Por eso es necesario que personas de la congregación ayuden en lo que sean prolíficos a cada pastor o lider.

El pastor que atiende un llamado genuino de Dios, sabe lo que es a veces dejar la familia y cualquier otro asunto a un lado por prestar atención y ayuda a una oveja que pasa un momento duro y de necesidad.

Pareciera ser que muchos olvidan que el pastor también tiene vida familiar, asuntos personales que atender y situaciones diarias. De ahí el verso de que “su vida dà por las ovejas”, literal y espiritualmente, es un deber que hace por amor a las almas y a Cristo.

Recordemos siempre que estos hermanos, padres, hijos y siervos nos dan lo mejor de si para ver en ellos el reflejo de Cristo. Ayudemos siempre en lo que podamos a cada pastor y la visión que Dios puso en cada iglesia.

Pastor Julio Labrador

Estar Preso

Hay varias maneras de estar preso, espiritualmente, físicamente y emocionalmente. En cada una de sus modalidades el resultado es el mismo, estancamiento y aislamiento. Se priva de la libertad a quien no sigue las normas o leyes establecidas para lograr un orden social y evitar el caos. De la misma manera en el aspecto espiritual se mantiene a la persona en un estado de total caos y desorden fuera de toda oportunidad de avanze y logros.

La inmovilidad es total, mucho peor que la física y emocional. Solo el que ha estado en esa condición espiritual sabe lo que se siente y su consecuencia. Parte del propósito del ministerio de Cristo fué y sigue siendo libertar a los cautivos, a los presos de las tinieblas y a todo aquel que en alguna modalidad está preso. El poder de la palabra, de la oración e intersesión constante, y la firmeza de quienes rodean a los presos pueden lograr que Cristo lleve libertad allí donde no existe.

No existe ninguna fuerza, espiritu o cosa alguna que resista la libertad espiritual que solo Cristo y el Espíritu Santo pueden dar a un preso en necesidad de la misma. Nos toca acordarnos de los presos y persistir de rodillas ante Dios por ellos, en oración, en hechos de amor y misericordia para quienes asi están. En Cristo hay libertad, llevemos las buenas nuevas del evangelio a aquellos que están presos, si tienes la oportunidad.

Pastor Julio Labrador.

Estableciendo el Reino?

¿Qué es y dónde está el Reino de Dios?

Lamentablemente, esta pregunta ha confundido a muchos a través de la historia. Mientras algunos han llegado a creer que el Reino de Dios es la Iglesia o que está en nuestro corazón o en el cielo, sólo muy pocos han logrado conciliar las enseñanzas del Antiguo Testamento con las del Nuevo.

Pero, para comprender lo que Cristo quiso decir con “el reino de Dios se ha acercado”, es necesario saber qué dicen las Escrituras acerca de este Reino antes de la predicación de Jesús. Sin eso, no podremos entender sus palabras.

En el segundo año del reinado de Nabucodonosor (rey de Babilonia), Dios envió al rey un sueño que anunciaba los tres imperios gentiles que sucederían al Imperio Babilónico: el Imperio Medo-persa, el Imperio Griego y el Imperio Romano (Daniel 2:1-43). Y, a través de Daniel, Dios también le mostró la interpretación de su sueño (v. 19).

La última parte del sueño tenía que ver con “en los días de estos reyes” y mostraba cómo “el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (v. 44). En otras palabras, Dios estaba revelando que su Reino será un gobierno mundial sobre todas las naciones y pueblos de la Tierra.

Este punto es reiterado por Zacarías cuando describe la segunda venida de Cristo diciendo que “el Eterno será rey sobre toda la tierra”, y también se confirma en muchos pasajes del Nuevo Testamento (Zacarías 14:9; 1 Timoteo 6:15; Apocalipsis 11:15; 17:14; 19:16).

Cuando Cristo vino por primera vez, el Reino de Dios obviamente no se había establecido, y los primeros cristianos siguieron esperándolo con fervor después de su muerte. Sin embargo, la enseñanza de que el Reino de Dios será establecido en la Tierra para reemplazar a los gobiernos humanos fue desapareciendo poco a poco del cristianismo tradicional, hasta el punto de que en la actualidad se considera una enseñanza arcaica.

¿Qué es y dónde está el Reino de Dios? El Antiguo Testamento revela que será un Reino establecido por Dios en la Tierra para gobernar a los seres humanos, primero por mil años y luego por toda la eternidad.

El Reino “se ha acercado”

En los tiempos de Daniel, Dios había revelado: “recibirán el reino los santos del Altísimo [quienes estudian, aprenden y viven la ley de Dios], y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre” (Daniel 7:18). Esto implicaba que tanto los santos como el Reino serían eternos, pero nadie tenía muchos detalles acerca de cómo se podía entrar al Reino de Dios.

Al decir que “el reino de Dios se ha acercado” o “está cerca” (Nueva versión internacional), Cristo estaba comenzando a describir aspectos más profundos del Reino. Estaba diciendo que ahora Él mismo, como portavoz de su futuro Reino, estaba disponible para enseñarle al mundo de qué se trataba el Reino de Dios.

Los futuros reyes y sacerdotes que gobernarán a las naciones y pueblos humanos con Cristo serán aquellas personas que hayan respondido fielmente a sus enseñanzas (Apocalipsis 1:6; 5:10). Pero, ¿cómo será esto posible si “la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios” (1 Corintios 15:50)?

Otro requisito para entrar al Reino es que nuestros cuerpos sean transformados a “cuerpo espiritual”, o como dice Pablo, “es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad” (1 Corintios 15: 44, 53). Sólo los seguidores fieles de Cristo que hayan sido transformados en espíritu entrarán al Reino de Dios.

Estos seres espirituales (antes mortales) ayudarán a Cristo a gobernar a los seres humanos que sobrevivan a los devastadores eventos que ocurrirán antes de su segunda venida. Su Reino eterno será conformado y administrado sólo por seres espirituales que en un principio gobernarán la Tierra mil años, y luego por toda la eternidad bajo el mando directo de Dios.

Ahora que conocemos los aspectos básicos del Reino de Dios, analicemos algunos de los pasajes Bíblicos que a menudo son tergiversados.

El Reino está entre vosotros

En cierta ocasión, un grupo de fariseos le preguntó a Cristo cuándo vendría el Reino de Dios, y Él les respondió: “El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros” (Lucas 17:20-21, énfasis añadido).

Pero, contrario a lo que algunos piensan, esto no significa que el Reino de Dios haya estado en el corazón de los escépticos líderes religiosos. Cristo sólo estaba diciendo que Él, un representante directo del futuro Reino de Dios, estaba ahora con ellos.

Es cierto que el Reino de Dios debe estar en nuestra mente y corazón, pero el Reino es mucho más que una filosofía de vida. Nuestra ciudadanía está en los cielos

En Filipenses 3:20, Pablo dijo que “nuestra ciudadanía está en los cielos”, y a partir de esto muchos suponen que entrar al Reino de Dios implica irse al cielo. Pero como hemos visto, Cristo regresará para establecer el Reino de Dios en la Tierra.

Aunque el Reino de Dios sí está en el cielo ahora, eventualmente se extenderá a todas las naciones y pueblos del mundo. Como vio Juan en una visión: “El séptimo ángel [tocará] la trompeta, y [habrá] grandes voces en el cielo, que [dirán]: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 11:15). Y con su Reino, Cristo traerá “la restauración de todas las cosas” (Hechos 3:21).

Los cuatro elementos de un reino

Para que un gobierno humano exista, se necesitan cuatro cosas:

1. Territorio.

Una autoridad civil necesita de un lugar físico donde pueda ejercer su gobierno. El propósito de las fronteras es delimitar la jurisdicción de las autoridades de los países.

2. Súbditos.

Todo gobierno necesita súbditos para gobernar.

3. Leyes.

Todos los gobiernos tienen leyes que sus ciudadanos deben cumplir y son impuestas a través de tribunales de justicia. Cuando una ley se infringe, los culpables son juzgados y castigados.

4. Líder.

Independientemente de su ideología y organización, todo gobierno debe tener un líder que dirija a los súbditos y monitoree el gobierno.

El Reino de Dios que Jesucristo establecerá cuando regrese tendrá todos estos elementos:

1. El territorio del Reino de Dios abarcará toda la Tierra.

2. Sus súbditos serán todos los seres humanos.

3. Sus leyes serán las leyes de Dios que encontramos en la Biblia.

4. Y su líder será Jesucristo.

Abrazo y adelante. P Labrador