El Cambio Mundial

Cuando analizamos los cambios sociales y religiosos de los últimos 40 años, vemos claramente los avances logrados por los grupos LGBTT y otros anti- religiosos. Cada vez es mayor la expresión pública en contra de las iglesias y organizaciones con fines religiosos.

Las profecías seńaladas en mateo se han cumplido casi en su totalidad, a lo malo se llama bueno y viceversa. La falta de unidad y apoyo entre las iglesias han contribuido a agrandar la brecha de malos testimonios para los demás.

Es tiempo de reconsiderar a donde vamos como iglesia ante la necesidad de un evangelismo como describe la palabra, con amor, con paciencia, reflejando el rostro de nuestro Salvador. Ante el cambio mundial, un cristiano con convicción y amor por las almas. Aceptemos el reto que nos propuso Cristo al momento de su ascensión.

Pastor Julio Labrador.

El Momento de Decidir

Cuando leemos en la biblia que debemos vivir cada dia con su afán, debemos también recordar que en cada dia tendremos que tomar decisiones. Comida, trabajo, velocidad, palabras, acciones de vida y relaciones. Estamos llenos de momentos en los que debemos decidir que hacer, decir, mirar, escuchar y aceptar de los demas y hacia nosotros.

Cada dia vendrá con retos nuevos, con retos que aún no enfrentamos de los dias pasados, con nuevas decisiones y maneras de pensar. Tratemos de que en el momento de la elección lo hagamos haciendo lo correcto, lo que Cristo esperaria que hicieramos aún cuando nadie nos ve.

Podemos evangelizar una persona a la vez pero con muchas armas en uso, testimonio, palabras, acciones, ejemplos tangibles de nuestro nuevo ser interior. Que cada decisión lleve un mensaje profundo de amor, paz, confianza, seguridad de que hay esperanza si creemos en el amor de Dios y aceptamos su hijo como Salvador. Decidan lo mejor, es lo menos que podemos hacer por la humanidad como cristianos.

Pastor Julio Labrador

Diciendo la Verdad

Hay veces en las que decir la verdad provocará como resultado que otros sientan tristeza, odio, rencor y en algunas pocas veces, agradecimiento. No es opción para nosotros como cristianos decir lo contrario.

La verdad es parte de nuestro reflejo como servidores de Cristo, como mensajeros de un evangelio puro y sin mancha. Un dia Dios y nuestro Salvador establecerán su reino aqui en la tierra, pero sus bases deben estar con la verdad.

Nuestra verdad es que la palabra es una, clara y sin cambios, que solo a través de Cristo hay salvación, que un dia veremos a Dios tal y como es. La verdad de un sacrificio puro y único, mientras, digamos la verdad con todas sus consecuencias.

Pastor Julio Labrador

El Agradecido

Dice la palabra de Dios que en un momento del ministerio de Cristo, sanó a 10 leprosos. Pero solo uno volvió a dar agradecimiento y gloria a Dios. Ese hecho demuestra el pensamiento y manera de actuar de la mayoría de las personas cuando son sanados, librados de un pesar o bendecidos en alguna manera por Dios, no hay agradecimiento.

Lo vemos a diario alrededor nuestro, muchos que reciben la bendición y el milagro y pronto se olvidan de quien lo hizo. El agradecimiento muestra la madurez que tenemos de entender que por nuestra propia fuerza nunca hubiéramos alcanzado ese beneficio recibido. Que reconocemos que hay cosas que solo Dios puede lograr en nosotros.

El agradecimiento muestra buen corazón, buena humanidad, buen espíritu, aceptación con gratitud y alegría interior de lo recibido. No se nos olvide que los pensamientos de Dios sobre nosotros siempre son mejores que los nuestros, agradece con alegría y gozo todo lo que Dios ha hecho en ti y los tuyos. No olvides de donde te sacó y sus beneficios en tu vida. Gracias Dios, por tu misericordia y la vida que diariamente me regalas. Pastor Julio Labrador.

«Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?» ‭‭S. Lucas‬ ‭11:13‬ ‭RVR1960‬‬

La palabra de Dios registra muchas ocasiones donde se otorgó el Espíritu Santo, a los apóstoles en más de una vez, a los creyentes y en la petición de Cristo de esperar por su llegada para recibir poder.

Es algo que en diferentes maneras debe ser anhelado por cada creyente del evangelio de Cristo. No se mide únicamente por las lenguas espirituales que en ocasiones utiliza, también por los frutos de paz. Debe ser parte de cada oración con nuestro Padre.

Procura ser lleno y aconsejado por el Espíritu Santo de Dios, que sea parte de tu vida diaria y de oración. Sin duda es necesario para esta batalla diaria.

Pastor Julio Labrador

Las Cosas Como Son

En muchas ocasiones nos tocará decir la verdad con repercusiones que no podremos evitar en otras personas. A veces nos odiarán, nos criticarán, nos dejarán solos y en muchas nos acusarán por el sentimiento que producirá en otros el decir la verdad con toda claridad.

Recuerdo en la palabra cuando Pedro le sugiere a Jesús que no hable del sacrificio que haría con su muerte, en el acto Jesús le reprendió sabiendo quién hablaba a travéz de Pedro. Le dijo las cosas como son, no podemos mezclar lo que es de Dios con otras cosas.

Que no nos importe hablar del evangelio y la palabra de Dios como está escrito, como Dios espera que lo hagamos, sin cambios, sin sustitución, entendiendo lo importante de esta comisión que tocará almas con el poder de Dios. Digamos las cosas como son, pecado es pecado, amistad con el mundo es enemistad con Dios. Adelante. Pastor Julio Labrador

El Precio de un Alma

Cuando Dios crea al hombre, nos da la oportunidad de salir de su pensamiento y existir físicamente, literalmente vivos. Experimentar lo que nunca imaginamos que podría pasar, amor infinito.

Cuando el hombre, dejándose llevar por la mujer decide alejarse de Dios, aún su amor se manifiesta al decidir dejarle vivo, pudiendo acabar en ese momento la vida humana. Aunque con consecuencias, amor infinito. Como nadie.

Es cuando con los ańos Dios establece una manera de salvar esa creación humana y pedir el precio mas increible del universo: la Sangre de su Hijo. Ese es el precio de un alma que reconoce que es Dios quien tiene el tiempo, la vida y la muerte en sus manos. La Sangre de Cristo, nuestro Seńor y Salvador. Acéptale hoy que aún hay tiempo.

Adelante, Julio Labrador.

Decretando y Declarando?

¿YO DECRETO o DECLARO Y DIOS OBEDECE?

Decretar, es el decir de una persona con autoridad para decidir lo que se debe de hacer. No podemos confundir lo que es una declaración de algo que Dios ya ha dicho, a un decreto, que es lo que nosotros queremos y ordenamos que suceda, el único que puede decretar, de una manera soberana es Dios, él tiene el poder y la autoridad para hacerlo.

“Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma. Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en sus caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz.”

(Deuteronomio 26:16-17)

Cuando hablamos del poder de su palabra, el adjetivo “su” no esta hay por accidente, no estamos hablando del poder de la palabra hablada, sino del poder de “su” palabra, y la razón por la que es vital hacer este señalamiento en nuestros días, es porque estamos en medio de un movimiento que habla del poder de la palabra hablada, el movimiento del decláralo, proclámalo y recíbelo, es un movimiento centrado en el hombre, es un movimiento que promueve la exaltación del hombre, humaniza a Dios y diviniza al hombre, pensando que nosotros tenemos la capacidad al hablar de crear nuestras propias realidades y malinterpretan versículos para hablar de cómo Dios creó realidades al hablar, pero no estamos hablando de la misma palabra, ni del mismo ser; cuando comparamos la palabra del Creador, con lo que dice la creación, nos damos cuenta de que existen enormes diferencias, y si nosotros no hacemos tal diferenciación prontamente comenzaremos a ignorar a Dios y a seguir al hombre.

Hoy en día ha surgido una doctrina, el engaño de la confesión positiva, que por malas interpretaciones de las escrituras, muchos son arrastrados para usurpar el lugar que solo a Dios le pertenece. A muchos cristianos ingenuos, se les ha enseñado, que en sus bocas hay un milagro, como dicen varios tele/evangelistas que están vendiendo la teología de la prosperidad, repitiendo esta mentira continuamente antes de comenzar sus prédicas. Es un movimiento anti bíblico de principio a fin.

Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: Así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto se enalteció tu corazón, y dijiste: Yo soy un dios, en el trono de Dios estoy sentado en medio de los mares (siendo tú hombre y no Dios), y has puesto tu corazón como corazón de Dios;

(Ezequiel 28:2)

La iglesia contemporánea tiene que aprender a orar, en el libro de Juan, los discípulos reconocen la necesidad de aprender a orar, pero tenemos que entender que clase de gente esta diciendo, “enseñanos a orar”, porque el pueblo de Israel era enseñado y educado desde niños a orar, se les enseñaba a recitar oraciones, a memorizar salmos para poder entonces orar a Dios, por esto parece ilógico que estos hombres, maduros ya, que habían crecido con una cultura de oración, digan ahora al Señor, “enseñanos a orar” y la razón es porque habían perdido de vista lo que es la oración bíblica, empezaron a agarrarse de tradiciones, repeticiones mecánicas y todo lo que se hacia en el santuario; y cuando escucharon a Jesús en ese lugar orando, les llamo la atencion y le dijeron, “Señor nosotros queremos aprender a orar como tú lo haces” en otras palabras a conversar con Dios.

“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.”

(Lucas 11:1)

La oración debe de ser centrada en Dios y no en nosotros, tenemos que abrir nuestros ojos y corazones a lo que dice la biblia, que debe de ser nuestro punto de referencia, todos los días necesitamos que nuestro Padre nos guíe, tenemos que aprender a orar. Toda la oración, todo el modelo y toda la enseñanza que Jesús nos da en la biblia de como orar, está total y exclusivamente centrada en la persona, la soberanía y la potestad de Dios, es todo Dios, acerca de Dios y para la gloria de Dios. La oración y la palabra nos enseńa que quien declara y decreta es solo Dios.